
Es la versión femenina de Bruce Springsteen. Las letras de Melissa Etheridge son sinceras e impresiona cuando toca la guitarra, pero una de las cosas que más gusta a los fans de la rockera es que vive plenamente su condición de lesbiana. Ayer 29 de mayo cumplió 50 años.
La cantante dijo recientemente que finalmente había dejado de preocuparle su carrera. Esta afirmación llega después de haberse dejado la piel durante 25 años en salas de conciertos de todo el mundo, haber vendido más de 30 millones de discos y ganado varios Grammy.
Pero sabe bien de lo que habla: "Este negocio de la música es un mundo raro. El éxito llega en oleadas. Durante mucho tiempo uno no sabe si es bueno o no", dijo en cierta ocasión la cantante, que cumplirá medio siglo de vida.
Su expresividad y su voz áspera en éxitos "Bring Me Some Water" o "You Can Sleep While I Drive" no le viene del tabaco o el whisky. "Eso es una leyenda", dijo. "Yo realmente nací así", aseguró la cantante, que ya de niña no encajaba en el coro de la pequeña localidad de Leavenworth (en Kansas) y cuando cantaba la directora le hacía sentar porque su voz le parecía extraña.
Pero pronto comenzó a soñar con vivir del rock´n´roll y a los ocho años comenzó a tocar la guitarra y con doce actuaba ante el público en bares.
Cuando en los años 80 se mudó a California, también se sentía que estaba fuera de lugar. "Yo tenía una guitarra acústica y tocaba canciones de los Eagles y Fleetwood Mac. En las listas de las más escuchadas estaban Boy George y los Eurythmics, todo lo que yo no era. Y eso fue duro", recordó la artista.
Pero llegó a ser descubierta, destacó entre las miles de jóvenes talentosas que actúan en los bares de Los Angeles. El rock de Etheridge convenció a Chris Blackwell, el jefe de la discográfica Island Records. El éxito "Bring Me Some Water" en su primer álbum, Melissa Etheridge" (1988), fue nominado para un Grammy.
Pero el salto comercial lo dio en 1993 con el álbum "Yes I Am", con canciones como "Come To My Window" y "I´m The Only One". A principios de ese año Etheridge dijo en público "sí, lo soy" (lesbiana) y que lo hiciera durante el baile Triangle, con el que lesbianas y homosexuales celebraban la llegada al poder del presidente estadounidense Bill Clinton fue un paso valiente.
En un país conservador como Estados Unidos ese gesto le podría haber costado la carrera. En lugar de ello, se convirtió en icono de las mujeres homosexuales. "Dos cosas he descubierto: que las personas son mucho más tolerantes de lo que creemos; y que la verdad tiene mucho más poder el que pensamos", reflexionó a posteriori.
Desde entoces ha ido rompiendo tabúes: Con su primera pareja Julie Cypher tuvo a su hija Bailey Jean (de 14 años) y su hijo Beckett (de 12).
El donante de semen fue un buen amigo y viejo rockero, David Crosby, de Crosby, Stills and Nash. Después de que su relación con Cypher fracasara, inició en 2003 una nueva relación con la actriz Tammy Lynn Michaels, con quien tuvo los mellizos Miller Steven y Johnnie Rose. Esta pareja fracasó el año pasado, en el mismo mes en que sacó su último disco, el décimo de estudio, "Fearless Love".
Etheridge tampoco escondió su lucha contra el cáncer de mama. En mitad de la quimioterapia, cuando había perdido todo el cabello, se presentó calva en la gala de los Grammy ante las cámaras y cantó en honor de Janis Joplin su himno "Piece Of My Heart". Más tarde señaló que nunca pensó en lo simbólica que podía llegar a ser su actuación. Tan sólo quería volver a cantar.
Bruce Springsteen -que para ella es la estrella absoluta y su gran ejemplo- ya ha actuado con ella. "Sencillamente le pregunté", relata orgullosa. Y ambos rockeros tocaron con sus guitarras acústicas "Thunder Road", un tema de Springsteen.
Fuente: El País Costa Rica / DPA






















