Navratilova es hoy una leyenda viva del tenis y una mujer felizmente enamorada y visible.
"Decir que era lesbiana me resultó bastante fácil. No pensé que había gente a la que no le gustara por eso y que mi vida podría complicarse. Nunca nadie me dijo que por lesbiana no podría jugar al tenis" empezaba a contar la ex número uno del mundo.
Sin embargo, la cosa se tornó diferente a lo esperado cuando lo hizo público. "Fue difícil. A veces no escuchaba lo que los fanáticos de las gradas gritaban, pero después algunas personas me lo hacían saber. Efectivamente se burlaban y me insultaban. Fue deprimente y estresante".
Hoy en día incluso ha hecho sus pinitos en el mundo audiovisual (tiene un affair con Gwyneth Paltrow en The Politician) y la pareja que conforman ella y la guapísima Julia Lemigova es muy querida en el papel couché.
