Una de mis amigas tenía (afortunadamente tenía, ya no) una novia a la que yo no podía soportar. La novia en cuestión decía amar a mi amiga más que nada en el mundo, le escribía poemas y le hacía regalos, a la vez que la sometía a un tormento psicológico muy grande.
Pero la novia de la agresora realmente no había hecho nada. La otra fue calentándose cada vez más hasta que lo soltó un golpe en la cara a su pareja. Recuerdo que intervenimos. La agresora se fue molesta (¡encima!) del bar y mis amigas y yo le dijimos: tienes que denunciar. Ella nos miró como si estuviéramos loca. "Que va, lo que pasa es que es muy apasionada y más cuando bebe". ¿Te ha pegado antes?, le preguntamos, no quiso contestar.
Porque en las relaciones el maltrato va avanzando lentamente, como un cáncer. No es que en la segunda cita la chica en cuestión te pegue, no, pequeñas acciones derivarán en eso en algún momento. Por eso es un tema del que debemos hablar, si no se nombra no existe.
