En el año 2013 se anunció que una adaptación musical del álbum Jagged Little Pill de Alanis Morissette se encontraba en preparación para pisar escenarios. Pero no fue hasta el año 2018 cuando se hizo la primera presentación en el A.R.T Gala.
Desde su primera presentación, la producción musical recibió grandes elogios, coronándola con diversos premios, en los que destacan dos Tony Award y un Grammy.
Desafortunadamente el musical no ha estado lejos de la controversia y la más reciente salida del actor Antonio Cipriano como miembro del cast, ha reavivado una polémica donde se asegura que la puesta en escena “atenta contra la comunidad trans y no-binaria"
En el año 2013, después la primera puesta en escena, Lauren Patten quien interpreta a Jo, aseguró que su personaje era no-binarie confirmando el uso de sus pronombres they/them e incluso remarcó que diversas acciones durante el musical soportaban dicha idea. Cuando el show se trasladó a Broadway, el sitio oficial de la obra eliminó toda referencia que indicaba Joe era no-binarie y poco después, Patten eliminó cualquier publicación donde hablaba de Jo como no-binarie e incluso en una entrevista en el año 2020 argumentó que el personaje siempre se pensó y escribió para ser una mujer cisgenero. Y aquí es donde me pregunto “And isn’t it ironic, don’t you think?” Cuando años atrás ella misma apoyaba el género de su personaje.
A pesar de que hace algunas semanas los productores publicaron un comunicado donde se disculpaban por no escuchar la retroalimentación del público, la más reciente salida de Cipriano ha provocado que la producción continúe en ojo del huracán y más miembros del elenco salgan a evidenciar el abuso a la comunidad queer.
“Tengo que reconocer el daño que muchos trans + no-binaries, y toda la comunidad marginada en escena y detrás de bambalinas han sufrido durante los años”, escribió Cipriano. “Broadway debería ser un espacio seguro para que todos puedan crear y experimentar arte.”
La actriz Celia Rose también se despidió de su personaje como “Frankie” y destacó el mal comportamiento por parte de los productores hacia el elenco trans y no-binarie.
A la lista se suma Nora Schell, miembre no-binarie de la producción, quien acusó a los altos mandos de intimidarla y obligarle a esperar a que se sometiera a una cirugía que necesitaba realizarse de inmediato por orden médica. Después de la cirugía la empresa la intimidó y el permiso para su periodo de recuperación se redujo, dejando más que claro (una vez más) la discriminación hacia los miembros queer del cast.
“Me dijeron que necesitaba trabajar para que me pagaran y que no podía esperar a que me fueran a pagar cuando me estaba tomando días personales”, compartió Schell.
Hasta el momento, los productores de Jagged Little Pill y la Asociación de Equidad de Actores han iniciado una investigación por separado debido a las denuncias de maltrató laboral.
“Estamos profundamente preocupados por las recientes afirmaciones hechas por un ex miembro del elenco y estamos tomando el asunto con mucha seriedad”, compartieron los productores principales en una declaración conjunta por medio de Twitter.