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viernes, 13 de diciembre de 2019

5 tipos de lesbianas de las que debes salir corriendo


Todas nos hemos topado con lenchas nocivas que no aportan nada bueno a nuestras vidas. Aquí te damos una guía de 5 tipos de lesbianas nefastas, para que puedas identificarlas y correr más rápido que si hubiera oferta de tortillas.





1. La que te coquetea, pero también se anda checando a todas


Cada vez que te topas a esta lesbiana, se deshace en halagos para ti: "¡Qué ojos tan hermosos tienes! Me pregunto los secretos que guardarán". Tú, tímida e inocente, te sonrojas y te envuelves en un chal (seamos realistas, probablemente sea una bufanda súper hipster).

Te pregunta cómo estás y tú comienzas a contarle del perrito de la calle que acabas de rescatar y llevar al veterinario, y de pronto te das cuenta de que ella está recorriendo el lugar con la mirada. "¿Y tú, cómo estás?", la interrumpes para ver si está prestando atención. "Mejor, ahora que estoy contigo". La méndiga se muerde el labio y tú empiezas a temblar. Ríes como colegiala y te tapas los ojos de la pena, pero cuando la miras de nuevo, ella ya tiene la mirada fija en el escote de otra lencha. ¿Qué hacer? Amarra bien las agujetas de tus tenis y sal corriendo.


2. La que nunca superó a la ex


Esta lencha es muy fácil de detectar: di cualquier cosa y te contará una anécdota que involucra a su ex.

—Me encanta el olor de la lluvia.

—A mi ex le gustaba tanto la lluvia, que a veces salíamos a bañarnos en la lluvia.

—¿Ya viste la nueva temporada de (la serie de moda)? —La verdad, trato de no verla porque me recuerda a Fulanita.

De verdad, puedes probar con cualquier tema, sin importar lo random que sea:

—¿Viste que el dólar subió de precio? —Sí, lo bueno es que yo tengo algunos dólares guardados para un viaje que iba a hacer con mi ex...

—¿Qué tal que descubrieron que hay agua en Marte? ¿Habrá vida en ese planeta? —Una vez, mi ex y yo nos disfrazamos de aliens para un Halloween.

Ella no está lista para superarla y tú no deberías de perder el tiempo con ella. Next!


3. La que finge tragedias en redes sociales.


No sé ustedes, pero yo creo que cuando alguien vive un drama intenso, lo menos que quiere es hacerlo más grande. Es como cuando pierdes a alguien: a lo mejor pasas un tiempo en shock y luego ya lo compartes con las dos o tres personas más cercanas. No lo haces público en redes sociales (si lo hiciste alguna vez, seguramente ya te diste cuenta de que no era buena idea).

¿Cómo detectas a la fulanita en cuestión? Porque publica que le diagnosticaron una enfermedad terrible; o tal vez que su novia estaba salvando vidas en África y un león la atacó; o publica que su pez mascota Nemo saltó de la pecera, salió brincando hasta la calle y lo atropellaron.

La primera vez que publica una tragedia, a lo mejor se la medio crees; pero después de 2 o 3 tragedias seguidas, ya es claro que lo único que quiere es llamar la atención. Lo más probable es que la enfermedad terrible fue una gripa que ya le duró más de una semana, que su novia la cortó y la mandó a volar, y que se le olvidó alimentar a Nemo y el pobrecito murió de hambre.

Este es el tipo de persona que está dispuesta a interpretar todas las tragedias griegas para mantener a la gente cerca, y tú por supuesto, no quieres esto. Delete, block, huir.


4. La lencha machista


La acabas de conocer y ya te dijo dónde puedes conseguir pasivas. Al rato ya está haciendo chistes diciendo que las bisexuales no existen en realidad. Ella toca a todas, pero no deja que la toquen. No te deja pagar la cuenta porque ella es la proveedora.

Esta lencha se rodea de puros brothers (sean hombres o mujeres) y sus pláticas son puras competencias de ver quién se agarró más viejas. Es como si se les olvidara que ellas mismas son mujeres.

Cuidadito y alguien la mira feo, porque ya está buscando bronca. Ella manda, ella lo sabe todo y ella hace pipí a tu alrededor si alguien te mira el trasero. ¿Qué esperas? ¡Huye!


5. La "no me pasa nada"


Esta lencha es justo lo contrario a la que exhibe y exagera todos sus males. El mundo puede desmoronarse a su alrededor, pero ella siempre va a hacer lo posible por fingir que está bien.

—Perdón por llegar tarde, es que me despidieron en el trabajo y tuve que recoger mis cosas. —¿En serio? ¿Estás bien?

—Sí, claro, no es como que necesite pagar la renta. ¡Un momento! Sí necesito pagarla, ja, ja, ja... Pero no pasa nada, total ya quería dejar ese trabajo desde que mi papá murió. ¿Ya pediste algo de tomar?

Que no te extrañe que su estilo de vida incluya un eventual exceso de alcohol o droga. Esta lencha necesita una vía de escape con la que pueda gritar, llorar o enfrentarse al tipo que odia. Y créeme, no quieres estar ahí cuando esto suceda. Run Forrest, run!


domingo, 18 de agosto de 2019

7 razones por las que tu relación no dura






1.Idealizas a tu pareja

Una de las razones por las que tu relación no dura podría ser porque tienes una idea fantasiosa de quién es tu novix. Es normal que cuando te enamores solo veas ciertas cosas en tu pareja, ya sabes, el famoso «el amor es ciego». Pero no, bebé de luz. El amor no es ciego. Y la única forma de verdaderamente sentir amor hacia una persona es conociéndola. Si no, de lo que estás enamorado es de la idea que te creaste de ella, un ideal que no es real.


2. Tienes ideas poco reales sobre cómo debe ser una relación

Y ya que hablamos de las idealizaciones, otra razón podría ser que tengas expectativas un tanto irreales de lo que es una relación. Aquí, como en 500 días con ella, podemos echarle la culpa a las comedias románticas gringas y a las canciones pop, que nos pintan que el amor debe ser rosa, perfecto, eterno. Y no, el amor es cambiante. No todo el tiempo vas a sentirte en las nubes, a veces habrá discusiones y la etapa del enamoramiento pasará también. Pero si al final ambos construyeron una relación más allá de las ilusiones y sienten amor el uno por el otro, eso es lo que va a quedar. Y eso es justo lo que importa.


3. No sabes bien lo que quieres

Otra razón por la que tal vez tu relación no dura es porque quizá ni siquiera sabes aún qué es lo que quieres de una pareja. ¿La quieres porque buscas compañía, porque quieres a la persona con la que estás, cuáles son tus prioridades en una relación? Tooodas esas cosas son las que tienes que empezar antes de meterte de lleno en una.


4. No eres una persona monógama

También podría ser que tu relación no dura porque, en realidad, no eres una persona monógama. Eso no es necesariamente una catástrofe. Lo puede ser si mientes a tus parejas pretendiendo que sí lo eres, pero en la práctica no lo haces. Por eso analiza bien tu caso, si la monogamia es para ti o si no, y háblalo con tus parejas. El modelo de relación monógama no es el único que existe.


5. No borraste las apps de ligue

Pues no, mi vida. ¿Cómo querías que durara si ya habían decidido formalizar y aun así andabas ligoteando en SCRUFF? Si de verdad quieres estar en una relación y esta va a ser monógama, asume el compromiso. Pero si sigues usando tus apps, es probable que en realidad no quieras algo formal.


6. Tienes problemas con sentirte vulnerable

Esto es algo muy frecuente y poco hablado. Muchas personas, sobre todo si pasaron mucho tiempo solteras, desarrollan una especie de miedo a sentirse vulnerables. Por tanto tiempo tú estuviste a cargo de tus emociones. Y ahora te cuesta trabajo darte cuenta de que, de repente, ya hay otra persona en tu vida que te hace sentir cosas que están fuera de tu control. Claro que da miedo sentirse vulnerable, es normal. Hasta podríamos llamarlo un mecanismo de defensa. Pero si estás con alguien que quieres y a quien quieres, no es necesario sentir que tienes que defenderte de algo. No te pierdas la oportunidad de tener un amor bonito por miedo a mostrarte como eres.


7. La iniciaste porque querías una pareja, no a la persona

Y, definitivamente, la reina de las razones por las que tu relación no dura: la iniciaste porque querías una relación, no a la persona. Esto sucede cuando ya llevas un tiempo pensando en que quieres estar con alguien y hacer cosas de pareja. Entonces, tu cabecita empieza a buscar prospectos y en vez de enfocarte en conocer a la persona, caes con la que crees que cubre los requisitos. Para evitar esto es muy importante aprender a estar bien y feliz solo, corazón. Una relación es el resultado de las ganas de querer construir algo con una persona específica que te hizo querer estar. No la empieces solo porque sientes que es lo que deberías estar haciendo.


VÍA: SH

martes, 13 de agosto de 2019

Anne Hathaway y Hollywood, una relación tóxica


YO, NO LE VEO EL PROBLEMA, NO ENTIENDO POR QUÉ SI ALGUIEN ES BUENA PERSONA Y HUMILDE, LA FASTIDIEN, PERO BUENO, LUEGO SE QUEJAN DE LOS QUE NI UNA RESPUESTA TE DAN CUANDO VAN EN LA ALFOMBRA ROJA



domingo, 22 de julio de 2018

Así manejan las personas inteligentes a las personas tóxicas




La forma en la que manejan las personas inteligentes a las personas tóxicas dice mucho de sus habilidades psicológicas. No se dejan avasallar, saben poner límites y son conscientes del impacto que esas dinámicas desgastantes tienen en la propia salud. Así, uno de los mejores regalos que podemos hacernos es aprender a neutralizar y gestionar todas las estrategias que aplica este tipo de perfil.

Algunos sociólogos y expertos en psicología social se aventuran a decir que vivimos en tiempos con un grado alto de toxicidad. Somos conscientes de que nos hemos acostumbrado a escuchar con exceso este término y que a veces no sabemos dónde está el límite. Ahora bien, si hay algo que está claro es que vivimos un momento marcado por la inestabilidad y la incertidumbre y todo ello se impregna en muchos de nuestros contextos cotidianos.

Las personas tóxicas no solo lesionan a los demás emocionalmente, también son una amenaza para la salud. Asimismo, algo que se ve con frecuencia es el hecho de que cuando el comportamiento tóxico se arraiga en un entorno, la mayoría de sus miembros acaban aplicando conductas dañinas y cínicas.

Tanto es así que, tal y como nos revelan diversos estudios, si hay un escenario donde abunda el comportamiento tóxico es en el trabajo. Sobre todo en aquellos entornos laborales donde la productividad es clave. Es ahí donde aparece la desconfianza, la competición, las envidias, la frustración y esos daños personales que atentan a todo el bienestar sistémico de la organización.

Ahora bien, tal y como sabemos, tampoco faltan ese tipo de presencias en el ámbito familiar. Personas que por su personalidad o situación particular despliegan conductas dañinas hacia sus hijos o parejas. En estos últimos casos, el impacto y el desgaste pueden ser mayores porque se les añade un componente emocional, un vínculo de cercanía.


¿Cómo manejan las personas inteligentes a las personas tóxicas? 

La forma en que manejan las personas inteligentes a las personas tóxicas responde a una serie de factores. El primero es la asunción simple y evidente de que todo comportamiento tóxico carece de lógica. Entender esto nos ayudará mucho. Lo hará porque dejaremos de dar tanta relevancia a una serie de actos y palabras que carecen de sentido, ahí donde se busca casi de forma exclusiva proyectar el malestar, la frustración y las emociones negativas sobre alguien.

En segundo lugar, hay un aspecto que no podemos dejar de lado. Tal y como nos reveló un trabajo del Departamento de Psicología Clínica y Biológica de la Universidad Friedrich Schiller, en Alemania, la exposición continua a esta serie de dinámicas afecta a nuestra salud cerebral.

Experimentamos mayor estrés, ansiedad, agotamiento y problemas para concentrarnos y pensar con claridad. Tener claro este detalle desde un principio nos animará a establecer adecuados límites. Veamos por tanto cómo manejan las personas inteligentes a las personas tóxicas a través de las siguientes claves.


Se enfocan en las soluciones no en los problemas

Cuando en nuestro entorno habita una persona tóxica vivimos en constante amenaza. Es como ver a diario la aleta de un tiburón rondando a nuestro alrededor. Así, y de algún modo, nos preocupamos más por su presencia, por aquello que dice, no dice, hace o no hace que en aplicar estrategias para que esa presencia no nos afecte tanto.

Las personas inteligentes se orientan más en buscar soluciones que en centrarse en el comportamiento tóxico. En cuanto algo les inquieta o les molesta reaccionan al instante.


Hay que poner límites lo antes posible

Sabemos ya que hay que tener una buena capacidad de respuesta. Sin embargo, ¿qué tipo de acción es la que debemos emprender para frenar el comportamiento tóxico? Bien, lo que debemos saber es que en estos casos no siempre vale la huida o nos es posible poner distancia.

Hay que poner límites, barreras de protección. Para ello hay que dejarle claro a la persona en cuestión que sus actos tienen consecuencias. Que no todo es permisible, que ciertas conductas duelen y crean malos entornos.

Debemos dejarles claro de forma temprana cuáles son nuestras líneas rojas, esas que no vamos a permitir que sobrepasen.


Adecuado control emocional

Hay que ser plenamente conscientes de nuestros estados emocionales. Si experimentamos desgaste o agotamiento psicológico hay que gestionar esa situación. Lo primero, entender que nadie tiene por qué arrebatarnos la alegría o la calma. Lo segundo, no dar excesiva relevancia en nuestra vida a quien sencillamente, no se gana su puesto en ella.

Puesto que nunca es posible poner distancia física lo mejor es poner distancia emocional, abrir nuestro paraguas y protegernos.


La empatía cognitiva ante la persona tóxica

Aplicar una empatía cognitiva siempre será más preferible a la empatía emocional en estos casos. ¿Qué queremos decir con ello? Sencillamente que es muy recomendable ser capaces de entender por lo que puede estar pasando la persona tóxica. Tal vez tras ese rostro y esas dinámicas agotadoras haya un perfil con una depresión encubierta. Alguien con baja autoestima o con problemas personales.

La empatía cognitiva nos permite comprender realidades ajenas sin impregnarnos de sus emociones. Y esto último es sin duda altamente recomendable. Una estrategia que define al modo en que manejan las personas inteligentes a las personas tóxicas.

Cuidan de su salud y bienestar Podemos tener a una o varias personas tóxicas a nuestro alrededor. Podemos incluso manejarlas con efectividad. Sin embargo, hay algo que no hay que perder de vista ni un solo día: la propia salud. De ahí que debamos dar prioridad a nuestra alimentación, tiempos de descanso y ocio.

Aprender a desconectar y a no pensar en estos perfiles psicológicos no permitirá ganar en calidad de vida. Queda claro que cuesta bastante, ya que hablamos de personas expertas en poner zancadilla. No obstante hagámoslo, seamos esas personas inteligentes que saben vivir, también, por encima de estas circunstancias.


martes, 17 de julio de 2018

10 tipos de mujeres lesbianas/bisexuales, que debes evitar!


Mujeres, pongan atención y chequen si están cayendo en estos estererotipos. Lo importante no es criticar, sino analizar qué estamos haciendo mal como pareja.

1. La dependiente. Tú quieres tomarte una noche para disfrutar con tus amig@s y ella parece enojarse tras conocer esta decisión.

En menos de lo que piensas, comienza a pelear, buscando la razón de tu "abandono" y te pregunta si ya no quieres estar con ella, si ya no la amas, si estás enojad@.

La realidad es que quieres una noche libre, pero parece que ella no puede hacer nada si no es a tu lado. A menos que te guste tener una persona que parezca tu sombra, aléjate.

2. La desesperada. No importa quién sea, quien caiga en sus redes está bien. Son aquellas mujeres que literalmente están desesperadas por tener alguien a su lado, por lo que no les importará recibir humillaciones o malos tratos, con tal de estar con alguien que las lleve de la mano. Pero tú no buscas una mujer que no se tenga respeto propio, ¿verdad?

3. La interesada. Esta clase de mujeres no sólo existen en las telenovelas, también en la vida real. Así que huye cuando te encuentres con una fémina que sólo te hace halagos sobre las cosas materiales que traes puestas y te pregunta qué coche traes, dónde vives y en qué trabajas de manera interesada.

Estos cuestionamientos te indican que sólo está en busca de lo material, y si al poco tiempo no cumples con sus estándares, seguramente te va a cambiar por otr@ que le mantenga sus "gustos". Así que, independientemente de tu situación monetaria, para qué quieres estar con alguien que sólo ve a la gente, como signo de pesos.

4. La "madre". Dicen que todas las mujeres tienen el instinto maternal desarrollado y que muchas veces lo sacan con sus parejas. Pero tú no estás buscando otra madre, sino una compañera.

Así que sí empiezas a notar que "los cuidados maternos" son demasiados y aunque haz hablado con ella varias veces, no se puede contener... Aléjate. Seguramente su "instinto maternal" no lo podrás cambiar.

5. La enojada. Buscan una pareja que esté con ellas, pero parece que sólo para "odiarl@s". Son mujeres que están enojadas con el mundo y no pierden ninguna oportunidad para criticarlo todo y sí a tí también, y es que para ellas no hay nadie perfecto. Así que sí estás dispuest@ a aguantar peleas y dramas, adelante.

6. La insegura. Parece perfecta, es linda y agradable. Pero de la noche a la mañana, empieza a cambiar y te llama muchas veces al día sólo para saber qué haces o para "escuchar tu voz", te busca por Internet, te deja "mil" recados en las redes sociales, dejando claro que es tu pareja.

Si te busca todo el tiempo de manera compulsiva es porque algo no está bien. Seguramente estás tratando con una mujer que necesita reafirmar constantemente que es atractiva, que la quieres y que no la vas a dejar. Una mujer insegura que se vuelve necesitada y compulsiva.

7. La princesa. Si se rompe una uña, tienes que dejar todo lo que estés haciendo inmediatamente para llevarla al salón a que le reparen esa uña rota. Así son las princesas, buscan ser el centro de atención todo el tiempo y creen que merecen esa atención; así que si no se la das, puedes estar en graves problemas.

Ella es una mujer que creció bajo la premisa de que es un princesa y por lo tal, merece ser tratada de esa manera. Si decides quedarte con una mujer así, necesitarás concentrar toda tu energía en ella... También dinero, porque este tipo de mujeres, generalmente, tienen gustos caros.

8. La hueca. A pesar de que es muy guapa, las conversaciones que tienes con ella no son precisamente estimulantes. Si estás saliendo con una mujer a la que te dan ganas de decirle que en vez de hablar, sólo asiente con la cabeza y sonría, es porque seguramente sales con una mujer "hueca".

Tal vez, si sólo se trata de una aventura, está bien. Pero sí buscas una relación seria, será mejor que busques una mujer con la que puedes durar largas horas platicando, porque el cuerpo se acaba.

9. La infiel. Hay dos tipos de mujeres infieles: la que lo admite, y desde la primera cita confiesa todas sus aventuras, o la "discreta", quien es aquella que por más que la enfrentes directamente no admitirá que cometió una infidelidad. Cualquiera de las dos son de cuidado.

Recuerda que la confianza es básica en una relación y si estás con una fémina a la que no se la tienes, esa relación no puede estar bien. Mejor aléjate y busca la compañía de alguien con quien puedas estar tranquil@ a su lado.

10. La controladora. Es muy fácil de identificar. Son sutílmente malvadas y aunque sea de "buena" manera, todo el tiempo te estarán diciendo qué hacer, a dónde ir, qué ropa usar, con quién hablar, con quién salir, qué amig@s debes tener y qué amig@s no, entre otras cosas. Y hará lo que sea, con tal de que sucumbas antes sus peticiones.