A Michelle Rodríguez la tildan como la mala de Hollywood. Pero lo que es Michelle en realidad es una persona que no esta dispuesta a meterse en el estrechísimo y cortísimo traje disponible en Hollywood para una mujer cuando se trata de películas de acción y superproducciones. Más allá de Wonderwoman, y aun así, las heroínas están hipersexualizadas y son siempre triviales a la acción central de la película.
"Cuando Michelle leyó su parte dijo algo así como: No, yo no voy a interpretar eso", explica su compañera de reparto, Jordana Brewster.
Y cambió parte de su guión. No iba a ser la novia trofeo del protagonista sin más. La texana lleva dos décadas intentando hacer personajes con personalidad, desde que comenzó la saga, y en sus apariciones en Avatar, Perdidos, ect.
Parece que cada vez cobra más fuerza. "Tengo un sentido muy fuerte de mí misma y hay líneas que no voy a cruzar. No voy a ser la hipersexualizada. No puedo ser solo la novia. No voy a ser la chica que se empodera solo porque ha sido violada y luego muere. Teniendo en cuenta lo que hay siempre supe que iba a tener que crear mi propio arquetipo".








































