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domingo, 20 de junio de 2021

¿La pansexualidad es bifóbica? Ser Bisexual y pansexual, ambos existen y son válidos

 


En términos muy simples entendemos bisexualidad como la capacidad de una persona de poder establecer relaciones sexuales y/o afectivas tanto con personas de tu mismo sexo como del opuesto. La pansexualidad, en cambio, se define como la capacidad de una persona de sentir atracción sexual o afectiva hacia otras personas independientemente de su género.



Muchas personas bisexuales consideran que:


-La pansexualidad es bifóbica: porque al ser lo mismo que la bisexualidad su simple existencia es para invisibilizar la bisexualidad.


-La pansexualidad asume que la bisexualidad es transfóbica: porque asume que un bisexual solo siente atracción por hombres y mujeres cis.


-La pansexualidad es tranfóbica: porque hace una diferencia entre hombres y mujeres trans y cis.


Quisiera aclarar, que esta entrada más que buscar dar respuestas o contener “la verdad”, tiene la intención de sumar a la conversación a través de ciertas conclusiones personales.


Considero que lo primero que hay que entender es que la bisexualidad es un concepto más antiguo. Cierto es que nace en una época donde el binarismo de género hombre y mujer estaba mucho más arraigado que en la actualidad. Si bien es cierto que el concepto ha evolucionado con la sociedad y la revolución de lo no binario (y que seguramente hay muchísimxs bisexuales que salen del paradigma de lo binario), no podemos negar que hubo y sigue habiendo muchísimas opresiones dentro de la propia comunidad LGTB+ y lo pansex surge como una respuesta al modelo segregacionista dentro de la comunidad y donde entran muchísimas de las identidades que hoy agrupamos en el “+”.


Como ejemplo puedo poner mi propia persona. Desde muy chico supe que no era heterosexual, sin embargo, he tenido bastantes relaciones afectivo/sexuales de esta índole. A pesar de ello, cuando me preguntaban si era gay o bisexual, lo único que podía pensar era: “no me gustan las etiquetas”. 


Seguramente, detrás de esta respuesta había cierta homofobia y bifobia internalizada pero en la universidad descubrí en las teorías queer una serie de movimientos que cuestionaban el género desde sus raíces más profundas, abogando por una sociedad que pueda trascender de definir a las personas y sus comportamientos por sus características sexuales y que desde mi perspectiva trasciende lo “LGBTQIA…”. Pronto me sentí identificado.


Y considero que por ahí va la pansexualidad. Pues si bien la concepción más actual de bisexual es la atracción hacia el género de unx mismx y el de los demás, sigue siendo una orientación sexual centrada o basada en el género; contrario a la pansexualidad donde la atracción a una persona es independiente de su género. ¡Aguas! Lo pansex no tiene NADA que ver con “enamorarse de todas las personas” ni muchos menos con cuestiones pedof... o interspecie, como sugieren algunos; tampoco lo bisex tiene que ver con promiscuidad o comportamientos hipersexuales (justamente son declaraciones que denotan estas opresiones dentro de la comunidad). Dentro de todas las orientaciones sexuales hay gustos y preferencias personales. Y cada quien decide vivir su vida sexual como quiera.


Lo importante para mí es respetar los procesos e identidades de todxs sin sentir que -porque son iguales o casi iguales a los míos o completamente diferentes, incluso contrarios- existen para cancelarme, invisibilizarme o invalidarme, sino que representan experiencias individuales distintas, todas parte de una misma diversidad sexogenérica. Y lo más importante, está confirmado que una persona es más feliz y plena si la aceptan y las nombran como ésta misma defina.


sábado, 29 de septiembre de 2018

"Codiciosos" y "estigmatizados": los bisexuales que se sienten discriminados: la bifobia


PARA LOS QUE SOMOS BISEXUALES, SIEMPRE LA SOCIEDAD NOS PRESIONA, EN LA COMUNIDAD LGBT IGUAL Y YA BASTA DE BIFOBIA


Muchos bisexuales, de ambos sexos, tienen que enfrentar la hostilidad dentro de la comunidad LGBT y son víctimas de lo que califican como una narrativa ofensiva en la que se les acusa de estar "en camino a convertirse en homosexuales".

Esa es la denuncia que realiza en Reino Unido, la organización de caridad Stonewall: muchos bisexuales sienten que su sexualidad es vista como "codiciosa" y "fetichizada".

Cuando Katie Salmon abandonó el programa británico de telerrealidad Love Island, en 2016, tras haber constituido, junto a Sophie Graydon, la primera relación amorosa del mismo sexo en la historia del concurso, no estaba segura de cuál sería la reacción de su familia.

Pero lo que nunca esperó fue recibir la bifobia de la propia comunidad LGBT en Liverpool, cuenta.

Muchos de sus miembros la acusaron de hacerlo simplemente como una estrategia publicitaria.

viernes, 13 de julio de 2018

Ser bisexual, quiere decir que "disfrazamos nuestras preferencias"?, Ya basta de bifobia! RELATO DE LA VIDA REAL




¿De qué hablamos cuando hablamos de (bi)sexualidad?

Muchas personas afirman que "la bisexualidad no existe". En cierto sentido, tienen razón. La Bisexualidad, como entidad absoluta, es algo irreal, claro que sí. Algo tan irreal como lo son La Homosexualidad o La Heterosexualidad.... realmente la bisexualidad existe, pero antes que bisexuales somos seres humanos y lo que existe son historias humanas de deseo y diferentes maneras de dar cuenta de ellas a través de las palabras.

La elección de una palabra o de otra (o de ninguna) para dar "título" a esa narrativa, es producto de numerosas circunstancias, entre las que se tienen un lugar privilegiado el contexto social y cultural, la historia familiar y el grupo de pertenencia. Y siempre, toda palabra que pretenda dar cuenta de la historia y del presente deseante y afectivo de una persona, necesariamente dejará afuera experiencias, fantasías, proyectos, sueños, que son conflictivos con la imagen de sí que esa palabra quiere revelar. Ese "dejar afuera" puede implicar "olvidarlos" o también resignificarlos de maneras que reduzcan su conflictividad.

Lo que se considera "ambiguo", es decir, lo que no es fácilmente clasificable en las categorías existentes, tiene la virtud de por su mera existencia desnudar las reglas de juego que subyacen a esas categorías.

Los siguientes comentarios fueron pacientemente recogidos por nosotras a lo largo de los años. Provienen de muy variadas clases de personas: terapeutas de diversas orientaciones, público de talk-shows en televisión, gays y lesbianas (activistas y no), integrantes de grupos de terapia, estudiantes de psicología, etcétera. Según ellas y ellos, las personas bisexuales son:

· Inmaduras:
porque no se definen, porque pretenden perpetuar un estado de omnipotencia infantil en el que todos los objetos son potenciales objetos amorosos.

· Impostoras: porque "en realidad" son gays o lesbianas que no se atreven a asumirse como tales, o que no quieren perder ni los privilegios sociales de la heterosexualidad ni los placeres de la homo.

· Confundidas: porque "en realidad" no saben lo que quieren, dudan, van de un cuerpo a otro y de un género a otro buscando una falsa completud de sus débiles yoes, que se debilitan más aún en ese proceso.

· Hipersexualizadas: su libido es tan intensa que rompe los diques de la represión y no discrimina entre objetos socialmente permitidos y prohibidos; en versión talk-show: "tiene ojo, me lo cojo".

· Egocéntricas, egoístas, centradas en la búsqueda de su propio placer y reluctantes a sacrificar nada de sí para comprometerse en una relación adulta con una persona de un determinado género y renunciar al resto de sus potenciales parejas. Este egocentrismo en muchos casos orilla la psicopatía, ya que la persona bisexual es insensible al dolor que causa en heterosexuales, gays o lesbianas puras/os y bien intencionadas/os que confían en ella. (Esta línea ha sido explotada por el cine hasta la exasperación.)

· Exóticas, andróginas, ni hombres ni mujeres, criaturas de la noche y la excentricidad, artificiales, exquisitas, tan Otras que ni siquiera puede juzgárselas con los parámetros morales que sí les caben a sus hermanas/os más corrientes.

"Si la bisexualidad es, en realidad y como sospecho, no una orientación sexual más sino más bien una sexualidad que deshace la orientación sexual como categoría, una sexualidad que amenaza y cuestiona el fácil binario de hetero y gay e incluso, por sus significados biológicos y fisiológicos, las categorías de género masculino y femenino, entonces la búsqueda del significado de la palabra "bisexual" proporciona una lección de otro tipo.

En lugar de designar a una minoría invisibilizada, a la que aún no se le ha prestado la suficiente atención y que ahora está encontrando su lugar bajo el sol, la bisexualidad, como las mismas personas bisexuales, resulta ser algo que está en todas partes y en ninguna. En síntesis no hay una verdad acerca de ella.  
La pregunta acerca de si alguien fue "en realidad" gay o "en realidad" hetero tergiversa la naturaleza de la sexualidad, que es fluida y no fija, una natatoria que cambia con el tiempo en lugar de una identidad estable, aunque compleja. El descubrimiento erótico que aporta la bisexualidad es la revelación de la sexualidad como un proceso de crecimiento, transformación y sorpresa, no un estado del ser estable y plausible de ser conocido".

Marjorie Garber, "Vice Versa".



COMMENT: BIEN, YO SIENTO QUE TODOS NACEMOS BISEXUALES SÍ, Y ASÍ COMO EN ALGUNOS CASOS VARIOS DE NOSOTROS DECIDIMOS PASAR EL RESTO DE NUESTRAS VIDAS CON HOMBRES O MUJERES, HABEMOS OTROS QUE AÚN SIENDO BISEXUALES, DECIDIMOS ÚNICAMENTE POR LAS MUJERES, COMO EN MI CASO.

EN LO PERSONAL, NO CREO LO QUE ANTERIORMENTE SE DICE Y PIENSA DE LOS BISEXUALES, PIENSO QUE TODOS DEBERÍAMOS SER LIBRES DE EJERCER NUESTRA SEXUALIDAD CON QUIEN ESCOJAMOS, NO TODOS SOMOS PROMISCUOS NI HAY QUE GENERALIZAR, LO ANTERIOR SON MITOS QUE VENGO A ROMPER HOY.

SIN EMBARGO NO HAY QUE DEJAR DE MENCIONAR QUE MUCHOS BISEXUALES AL NO ACEPTARSE SE VUELVEN HOMOFÓBICOS DE MANERA INCONSCIENTE Y PREFIEREN SER DE "AQUÍ" Y DE "LO NORMAL" PARA NO SENTIRSE SEÑALADOS... CLARO, TODO ESTO COMO DIJE DE MANERA INCONSCIENTE.


BISEXUAL NO ES IGUAL A PROMISCUIDAD, BISEXUALIDAD ES IGUAL A UN ESTILO DE VIDA TRANSITORIO PARA ALGUNOS Y PARA OTROS UNA MANERA DE EJERCER CON TODO EL DERECHO SU BISEXUALIDAD.


LA PRESIÓN ES GRANDE, YA QUE MUCHOS GAYS Y LESBIANAS OPINAN QUE ES UNA MANERA DE NO ACEPTARSE... LOS QUE SE DICEN BISEXUALES SE SINCERAN Y DICEN A MANERA DE GRACIA: "TENGO LO MEJOR DE LOS DOS MUNDOS", ¿EN VERDAD TIENEN IDEA TODOS LOS QUE HE CITADO DE LO QUE IMPLICA SER BISEXUAL, Y QUE ESA BROMA NO AYUDA? MUCHOS NO SE DAN CUENTA QUE SÍ EXISTIMOS LOS BISEXUALES Y BISEXUALES QUE SE DECIDEN SÓLO POR UN GÉNERO.

QUIZÁS BASTA CON SER HONESTOS CONSIGO MISMOS, TODOS SOMOS RESPONSABLES DE NUESTRA PROPIA FELICIDAD, ASÍ QUE ANTES QUE NADA, YO PIENSO MÁS QUE BISEXUAL, ASEXUAL, GAY, LESBIANA, TRANSEXUAL... YO SOY QUIEN SOY Y SOY ÚNICA COMO TODO SER HUMANO Y NO CREO EN LAS ETIQUETAS Y ESTOY HARTA DE LA GENTE QUE NO CREE QUE LA BISEXUALIDAD EXISTE.

SKYLAR


viernes, 6 de abril de 2018

Mujeres bisexuales aún son tachadas como promiscuas y confundidas, ¡LA BIFOBIA!




Las personas bisexuales son una minoría sexual invisible. Sin embargo, las mujeres bisexuales son comúnmente asociadas con la confusión y la promiscuidad.

En general los estudios señalan que los individuos que forman parte de determinado grupo suelen tener mayor aprehensión de los estereotipos del mismo; sin embargo, esto no sucede con lo referente a las personas bisexuales pues, se descubrió que las creencias hacia este grupo son tomadas de una conceptualización generalizada de la sexualidad.

Además, el estudio encontró que las personas bisexuales sufren ansiedad y viven en constante conflicto y, contrario a lo que podría pensarse, éste es mayoritariamente relacionado con factores externos pues la sociedad aún tiene muchas actitudes negativas hacia la bisexualidad.

Por un lado, habitualmente la sociedad ignora la bisexualidad. Cada vez que una persona se declara bisexual, automáticamente se le etiqueta como "homosexual, heterosexual o mentiroso". Por otro lado, la bisexualidad es asociada con la inmadurez y la incapacidad de mantener una relación.

En el estudio, 261 participantes heterosexuales (154 hombres y 107 mujeres) proporcionaron descripciones de mujeres heterosexuales, lesbianas y mujeres bisexuales. También leyeron una descripción de dos estudiantes universitarias de 24 años en una cita y evaluaron el potencial romántico de una de ellos.

Los investigadores encontraron que las mujeres bisexuales, en comparación con las lesbianas y las mujeres heterosexuales, fueron evaluadas como más confundidas, promiscuas, no monógamas, neuróticas, extrovertidas, menos amables y menos concienzudas.

"Los estereotipos bisexuales parecen deducirse sobre la base de la idea de que los hombres y las mujeres son opuestos: si uno tiene dos atracciones opuestas, entonces es lógico pensar que esta persona estará confundida", dijo Alon Zivony, el autor de la investigación.

"Descubrimos que las personas que carecían de conocimiento acerca de la bisexualidad tenían más probabilidades de evaluar a las mujeres bisexuales como confusas y promiscuas. Significa que educar al público sobre la bisexualidad puede ayudar a reducir los prejuicios y, por lo tanto, mejorar las vidas de las personas bisexuales ", agregó el investigador.

Con información de PsyPost

martes, 19 de diciembre de 2017

Mamá, papá, aunque les de asco soy lesbiana, bisexual, gay...





Sentimientos de enojo, frustración y decepción se mezclan con nostalgia, desesperanza y llanto. El nudo en la garganta es tan doloroso que apenas pasa un poco de saliva. El corazón se encuentra perdido en una especie de limbo, donde palidece y es incapaz de reaccionar. Salir del closet no siempre es sencillo. No para todas las personas.

Hay gente que no comprende dicho proceso: revelar o confirmarle a alguien que tu orientación sexual no es heterosexual. ¡Que te gustan los hombres! ¡Que te has enamorado de uno o varios! Que le has mantenido ocultos tus afectos y deseos homosexuales por una infinidad de motivos, y que eso te provoca tristeza, angustia, inquietud, incertidumbre…

No hay manera en que un individuo heterosexual experimente algo similar simplemente porque su atracción hacia personas del sexo opuesto es lo “normal”, es el estándar en la sociedad. Algo dado por hecho desde el nacimiento en función de los genitales externos.

El monte del pubis, las formaciones labiales y el clítoris son suficientes para asignar y exigir a las hembras humanas que cumplan miles de funciones sociales; el gusto-atracción por los machos humanos es una de las principales. Ellos, al nacer con un saco arrugado con dos bolas dentro y un órgano copulador, el pene, deben gustar de las hembras humanas y sentir atracción erótica hacia ellas. Ésas son las únicas dos opciones en el sistema heteronormativo.

¿Cómo escapar de tales imposiciones cuando desde que estamos pateando el útero de nuestra madre ya se nos han anclado expectativas, actividades y anhelos que no son los nuestros sino los de quien nos engendró: papá y mamá?

La figura materna o la paterna son las máximas autoridades para los hijos. Sus órdenes son incuestionables, casi divinas: “¡Porque lo digo yo!”, “¡Porque soy tu madre!”, “¡Soy tu padre y me respetas!”. Esto último es algo fundamental que algunos progenitores y encargados de la crianza no entienden o ignoran: el respeto se gana, no se impone —ni siquiera a los hijos—.

Decirle a un hijo que su orientación sexual genera asco es violencia. Rechazarlo, humillarlo, castigarlo con golpes o silencio, con indiferencia o chantajes para que deje de ser gay, insistirle en cada reunión que “ande por el buen camino” —y no en uno torcido— o preguntarle “¿Cuándo nos presentas a la novia?” —aún cuando ya sospechan que te gustan los hombres— es violencia.

Lo es porque acciones como esas reúnen las tres características de dicho fenómeno: son intencionales —tienen el propósito de manifestar rechazo a la homosexualidad—, dirigidas a alguien en específico —a ti, como sujeto no heterosexual— y son reiterativas —cada cena navideña o bautizo, cada mañana antes de irte a trabajar o a la escuela, cada vez que se asome en ti algo gay—.

Así es, cuesta trabajo reconocerla o identificarla cuando proviene de seres queridos pero, aunque emanen de la madre o el padre, son violencia. No importa que lo hagan con la mejor intención: su sobreprotección y terquedad al recalcarnos y demandarnos sus expectativas sobre nuestra vida son VIOLENCIA.

El amor y comprensión materno o paterno no son algo natural, como solemos creer. La gente aprende cuestiones de crianza sobre la marcha y con los ejemplos a su alrededor. En ese sentido, ¿qué podemos esperar cuando el respeto y entendimiento hacia la diversidad sexual no son imperantes en las sociedades? ¿Qué aprendieron tu madre y tu padre sobre homosexualidad? ¿Tuvieron educación sexual? ¿Su religión, costumbres, afinidad política, ambiente laboral, relaciones de parentesco y demás características les permiten amarte y respetarte como eres o reafirman su asco hacia ti?

Independientemente de la respuesta, debes estar consciente de algo: ser madre o padre no significa que siempre se tomarán las mejores decisiones. Pero así como de niños aprendemos sobre límites, corresponde a la figura materna y la paterna hacer lo mismo sobre la vida y decisiones de sus hijos. La violencia nunca debe ser una opción para criar, educar o demostrar cariño.

Un hijo no le pertenece a su madre o padre porque le dieron la vida o lo criaron. Un hijo no es un objeto, una posesión, un títere al cual manipular y jalarle las cuerdas para que haga lo que se le indica. Nadie, ni siquiera quienes nos engendran tienen derecho a discriminarnos, agredirnos o menospreciarnos porque nos atrae alguien del mismo sexo.

martes, 7 de noviembre de 2017

Twitter bloqueo las fotografías que aparecen con el hashtag #bisexual




Usuarios de twitter se han indignado con la red social por haber bloqueado la búsqueda de fotografías con el hashtag #bisexual

Este fin de semana, usuarios de twitter se dieron cuenta que al buscar fotografías con el hashtag #bisexual se encontraban con una negativa por parte del sistema. De inmediato, usarios comenzaron a criticar a la red social que por la tarde del comenzó a trabajar en desbloquearlo.

Twtitter bloqueo las palabras “sex”, “butt” y “boobs”, pero también incluyó el término “bisexual” a diferencia de “gay”, “homosexual” y “lesbian”, los cuales continúan trabajando normalmente. Activistas del grupo The Bisexual Index señalaron a la BBC que la bisexualidad siempre se ha asociado con promiscuidad, pornografía y a una hipersexualidad, y que creen que eso fuera parte del pensamiento al incluir este término en el bloqueo.


En un principio el bloqueo se había extendido a noticias, videos y las fotografías, además de cuentas asociadas con el tema. A la hora de ejecutar la búsqueda aparecía el mensaje:


“The term you entered did not bring up any results. You may have mistyped your term or your search setting could be protecting you from some potentially sensitive content.”

(El término que estás buscando no arrojó ningún resultado. Puede que lo hayas escrito de forma incorrecta o que estés buscando un término que pueda estar protegido, de ser potencialmente contenido sensible”

sábado, 28 de octubre de 2017

Mi vivencia lesbofóbica por parte de una lesbiana, ¡el colmo!, RELATO DE LA VIDA REAL

YA BASTA DE LESBOFOBIA, BIFOBIA, HOMOFOBIA POR PARTE DE PERSONAS QUE PERTENECEN A LA MISMA COMUNIDAD, ¡ES EL COLMO!


Y con estos últimos acontecimientos desagradables de homofobia pura y estúpida, me puse a recordar si yo alguna vez fui discriminada en algún lugar, por alguna persona y resulta que sí, fue en un restaurante que tenía fama de lésbico y gay donde la dueña era una lesbiana conocida en mi ciudad, y omitiré su patético nombre sólo porque no quiero hacerle promoción a la pesudo-cantante de poca monta que por cierto, fracasó con su mentado restaurante, me pregunto: ¿por qué sería?, ah sí, porque ella en su afán de captar todo tipo de clientela, no consideraba su lugar como parte de la comunidad LGBTTI, aunque todos los de la ciudad sepan que ella es lesbiana y su espacio lleno de mujeres... pero bueno, vamos a la vivencia.


LA VIVENCIA

Pues bien, a mi novia y a mí, nos dijeron de este lugar liderado por esta persona y pensamos tal vez de manera ilusoria que siendo ella la dueña, su restaurante iba dirigido a personas de la comunidad LGBTTI, pero qué equivocadas estábamos, y bueno, que pedimos buenos platillos nada baratos y algo para beber, el caso es que siendo de noche, mi ex novia y yo nos pusimos tantito románticas, ya que todas las mesas estaban llenas de mujeres obviamente lesbianas o bisexuales, así que no le vimos nada de malo a ser cariñosas, tampoco exageremos, solo fueron un par de caricias y besitos, nada del otro mundo, y todo iba bien hasta que empecé a sentir una mirada fija en nosotras desde la mesa donde estaba la señora dueña y sus "amigas..."


"ESTE NO ES UN RESTAURANTE GAY"

Y a mitad de estar degustando los platillos, se acercó una de esas amigas, porque la señora famosa no tuvo la cara ni las faldas para ir ella misma, a decirnos lo siguiente: "este, no es un restaurante "gay".... o sea, era la indirecta bien directa de decir: "no se comporten como pareja", esto nos enojó bastante a mi ex novia y a mí, que casi ahí mismo le lanzábamos un par de billetes y nos retiraríamos, pero quisimos ser lo educadas que ella y sus amiguitas no fueron, y nos retiramos tranquilamente, sin antes decir: jajajaja si no es gay, qué mal disimulan porque todo el restaurante estaba lleno únicamente de mujeres obviamente lesbianas, bisexuales... ¡qué irónico, lesbofobia venida de una propia mujer lesbiana!, una podría creer que esas cosas no pasarían, pero pasan y me pasó a mí y jamás lo había dicho a nadie, no sé por qué, tal vez porque no me importó mucho el hecho que una tonta conocida y famosilla en mi rancho, hiciera estas cosas a sus propias clientes, pero ok, que su proyecto, quizás no le funcionó por su también conocido mal carácter y fama de ser grosera que no me la creía hasta que lo viví.


LO QUE AHÍ PASÓ FUE DISCRIMINACIÓN, INTOLERANCIA Y GROSERÍA

Lo que esta señora, me imagino ya en sus 60's no sabe ni supo, es que la acción que hizo contra nosotras, primero era una grosería, segundo es discriminación, tercera: lesbofobia y homofobia, así como intolerancia y ser una payasa, si no quería que sus clientes fueran lesbianas o bisexuales, hubiera puesto su letrero de: "Nos reservamos el derecho de admisión", lo cual tampoco es legal hablando de discriminación.


LA DIFERENCIA ENTRE OTROS LUGARES QUE SIN SER DIRIGIDOS A LA COMUNIDAD SE COMPORTAN DE MANERA EDUCADA

Qué diferente es del Df, donde en todos los lugares donde mi novia y yo fuimos, había un letrero en la puerta donde decía: Este establecimiento no discrimina por género, orientación sexual, raza o discapacidad", pero como ya ven, no todas las lesbianas son inteligentes, si esa persona lo hubiera sido, hubiera captado más gente de la comunidad y muchas recomendaciones mías que en ese momento por cierto, yo tenía mi comunidad de chicas Lesbianas y bisexuales, y a las que eran de mi ciudad o fueran a visitar, ahí si les recomendé nunca ir a ese restaurante y créanme, más de 3,300 mujeres lo leyeron y evitaron ir ahí y no fue venganza, fue advertencia porque yo no quería que las discriminaran, dejé que esa señora se siguiera divirtiendo con sus amigas y comensales no lesbianas ni bisexuales solo por un par de meses, ya que cerraron sin dar motivos.


ASÍ COMIENZAN LOS ODIOS Y LUEGO, CRÍMENES DE ODIO

Y por este tipo situaciones por parte de pseudo-personas que claramente pertenecen a la comunidad LGBTTI, es que empieza a crecer el odio, porque discriminación, homofobia e intolerancia ya la había, lo bueno, es que, ahora que pasaron 10 años, las cosas han cambiado y muchas personas que se han animado a abrir lugares dirigidos a la comunidad LGBTTI, les va muy bien, lugares como cafés, galerías de arte, antros, bares en fin, qué poca visión de esta señora, que, por si no lo sabe, la comunidad LGBTTI, es una de las llamadas "minorías" que más dinero tiene para gastar, ya que no muchas tienen hijos, pero bueno, aquí queda mi testimonio ante el terrible acontecimiento de hace un par de días.

Si se preguntan de dónde nace el odio: de la ignorancia, intolerancia y claro, homofobia, bifobia y lesbofobia, no les demos el gusto a esas personas y vayamos con la cabeza muy en alto y sin miedos, que por un incidente, no me morí, pero otros como los de hace unos días sí, por esas causas y más.

Skylar

sábado, 23 de septiembre de 2017

La bifofobia, ¿qué es?, ¿realmente existen personas bisexuales? RELATO DE LA VIDA REAL



Hace unas semanas cuando estuve en casa de mis padres, mi hermanita me preguntó con cara de “no entiendo nada”, que, si a una mujer que todos pensaban que era lesbiana porque la habían visto solo con mujeres, de repente le podría gustar un hombre, le dije: “claro, se llama ser bisexual”, ella dijo: “ah, es que ahora se le insinúa a un amigo mío y él está sacado de onda porque la ve como que solo le gusta estar con mujeres no con hombres”, le volví a decir: “pues sí, eso puede pasar, que a ella le guste él porque le gusten ambos géneros y esas son personas bisexuales, no se enamoran de hombre o mujer, sino de la persona y ya, simple como eso”, mi hermanita la tenía cara de que cómo era posible eso, y bueno, en ella lo entiendo, es una chica muy retraída para su edad que ya no es una chiquilla, pero algo ingenua en cuestiones de relaciones. 





LOS CONFLICTOS QUE CAUSA EN LA SOCIEDAD Y EN LA COMUNIDAD



Pero, lo interesante de esto, es que me hizo pensar que no solo a las personas heterosexuales les causa conflicto intentar entender a las personas bisexuales y que éstas se puedan fijar en hombres y mujeres sin ningún problema, el problema es que por ahí nace la bifobia, por esa terquedad de parte de la sociedad de no querer aceptar o si quiera pensar que existen personas que su preferencia es esa y que, cuando tienen una amistad así, las ponen a raya, quieren que a fuerzas se decidan por un solo género, cuando su preferencia ya está formada: son bisexuales y punto, tal como ellos son heterosexuales ¿y qué sucede? Que aparece la bifobia y nunca más quieren saber de ellos. 





Me encantaría decir que solo es cosa de sociedad heterosexual, pero no, hay una inmensa bifobia en la comunidad LGBTTI, no sé cuántas veces he escuchado decir de una lesbiana que “nada serio con una bisexual”, “las bisexuales solo son para un rato y si me gustan físicamente”, “con ellas nada serio porque no sabes cuándo te dejará por un tipo”, o sea, a nadie se le tiene contento, en la sociedad te juzgan y presionan por definirte y te ven raro, en la comunidad lo mismo y eso es injusto, porque la bisexualidad existe como preferencia, no como un juego, ni como un paso para “definirse” luego de experimentar con hombres y mujeres, ¡nada qué ver! Sobre bisexualidad puedo hablar y decirles mucho porque yo lo soy, únicamente sucedió que aunque me atraían ambos géneros, decidí por mí misma, solo estar con mujeres y actualmente llevo una vida con una sola mujer, hace muchos pero muchos años que dejé de salir con hombres, pero por definición siempre seré bisexual, solo que no lo “ejerzo” por decisión propia y porque estoy muy a gusto amando a una mujer. 





COMO FUE ANTES DE TOMAR DECISIONES Y SIN HABERLE DICHO A CASI NADIE 



Antes de tomar la decisión definitiva de cero hombres en mi vida amorosa, nunca vi como un problema ser bisexual, tal vez porque solo lo sabían mi mejor amiga que igual era bisexual y si acaso una de mis ex y pasaron varios años de ser bisexual activa en muy contadas ocasiones, hasta que me dije ya no quiero, no me imagino qué me hubieran dicho las mujeres con las que anduve o mis amigas de haber sabido que yo fui bisexual activa poco tiempo, pero lo fui, y que lo seguiría siendo, pero sin hombres… sólo por definición. Al decir que fui bisexual activa por poco tiempo, me refiero a que, coqueteaba con hombres y no me molestaba que ellos me “enamoraran”, o que alguno de mis amigos me gustara, no a tener relaciones sexuales con alguno, eso se terminó poco antes de estar por primera vez sexualmente hablando con una mujer, ahí como que algo se me “murió” por los hombres y luego ya vino la decisión de estar con mujeres nada más. 





¿QUÉ SE SIENTE SER BISEXUAL? MI BREVE EXPERIENCIA 



Cuando eres bisexual, se siente tan normal que te guste una mujer por un mes y tal vez meses después un hombre, que no entiendo qué parte no se entiende, esa es nuestra naturaleza, así como las lesbianas o gays, les gusta un día una mujer o un hombre y poco después cambian de persona, lo mismo pasa y es la vida de una persona bi, que te gusten personas… no el “empaque”, al menos así lo viví yo, no decía me gusta una mujer por ser mujer o el día de hoy me gustó un hombre por ser hombre, yo pensaba: esa persona es linda, buena onda, tranquila, interesante, inteligente, se preocupa por mí, es detallista, sensible y muchas otras cosas más, veía cualidades, valores, virtudes y sí, los admiraba, que es parte del proceso de enamoramiento, nunca me puse a pensar: “ay, pero es un tipo, ay, pero es mujer…” no, yo no lo veía así, yo lo veía como: “me gustaría ser la novia de esta persona” y ya, pero, siendo muy selectiva era aún más con los hombres, por eso no pasaba a más que un simple gusto, con las mujeres eh… era otra historia. 





¿CÓMO SON LOS BISEXUALES EN SÍ? 



Sé que tal vez muchos no lo entiendan, y lo comprendo porque ni yo entiendo que a muchos no les quede claro, vaya enredo de palabras, pero las cosas son así: sí, sí existen las personas bisexuales, sí, somos capaces de amar a una sola persona a la vez, no somos una sarta de promiscuos, sí, a veces las personas bisexuales les gustan ambos géneros sin fijarse si es hombre o mujer, se enamoran de la persona y aunque sé igual que hay la creencia de que hay mucha más promiscuidad en bisexuales nah, yo he visto más promiscuidad en otras preferencias sexuales, incluyendo a los bugas, así que esas ideas deben cambiar ya, no más bifobia. 




Los bisexuales existimos, la bisexualidad existe como preferencia válida, ser bisexual, es amar a una persona por lo que es, no por ser hombre o mujer, para los bisexuales no hay etiquetas, hay personas en quienes se fijan por su manera de ser, así que los gustos y sentimientos son muy reales y genuinos porque para que alguien les guste, tiene que ser porque se toman el tiempo de conocer a esa persona que les gusta a fondo, no, no somos perfectos, pero ¿quién lo es?, nadie y ante todo el respeto, ya mucho tenemos con el rechazo de la sociedad como para encima, ser rechazados en la comunidad LGBTTTI, ya hay que empezar de una vez a tolerar y saber respetar, y si no te gusta que tu amiga o amigo sea bisexual aléjate porque no le haces ningún bien y estás siendo bifóbico, un buen amigo es quien no juzga ni presiona para que te decidas por un género, sino que sabe respetarte así como tú respetas sus preferencias. 




Skylar


domingo, 30 de julio de 2017

Mamá, papá, aunque les de asco soy lesbiana, bisexual, gay...





Sentimientos de enojo, frustración y decepción se mezclan con nostalgia, desesperanza y llanto. El nudo en la garganta es tan doloroso que apenas pasa un poco de saliva. El corazón se encuentra perdido en una especie de limbo, donde palidece y es incapaz de reaccionar. Salir del closet no siempre es sencillo. No para todas las personas.

Hay gente que no comprende dicho proceso: revelar o confirmarle a alguien que tu orientación sexual no es heterosexual. ¡Que te gustan los hombres! ¡Que te has enamorado de uno o varios! Que le has mantenido ocultos tus afectos y deseos homosexuales por una infinidad de motivos, y que eso te provoca tristeza, angustia, inquietud, incertidumbre…

No hay manera en que un individuo heterosexual experimente algo similar simplemente porque su atracción hacia personas del sexo opuesto es lo “normal”, es el estándar en la sociedad. Algo dado por hecho desde el nacimiento en función de los genitales externos.

El monte del pubis, las formaciones labiales y el clítoris son suficientes para asignar y exigir a las hembras humanas que cumplan miles de funciones sociales; el gusto-atracción por los machos humanos es una de las principales. Ellos, al nacer con un saco arrugado con dos bolas dentro y un órgano copulador, el pene, deben gustar de las hembras humanas y sentir atracción erótica hacia ellas. Ésas son las únicas dos opciones en el sistema heteronormativo.

¿Cómo escapar de tales imposiciones cuando desde que estamos pateando el útero de nuestra madre ya se nos han anclado expectativas, actividades y anhelos que no son los nuestros sino los de quien nos engendró: papá y mamá?

La figura materna o la paterna son las máximas autoridades para los hijos. Sus órdenes son incuestionables, casi divinas: “¡Porque lo digo yo!”, “¡Porque soy tu madre!”, “¡Soy tu padre y me respetas!”. Esto último es algo fundamental que algunos progenitores y encargados de la crianza no entienden o ignoran: el respeto se gana, no se impone —ni siquiera a los hijos—.

Decirle a un hijo que su orientación sexual genera asco es violencia. Rechazarlo, humillarlo, castigarlo con golpes o silencio, con indiferencia o chantajes para que deje de ser gay, insistirle en cada reunión que “ande por el buen camino” —y no en uno torcido— o preguntarle “¿Cuándo nos presentas a la novia?” —aún cuando ya sospechan que te gustan los hombres— es violencia.

Lo es porque acciones como esas reúnen las tres características de dicho fenómeno: son intencionales —tienen el propósito de manifestar rechazo a la homosexualidad—, dirigidas a alguien en específico —a ti, como sujeto no heterosexual— y son reiterativas —cada cena navideña o bautizo, cada mañana antes de irte a trabajar o a la escuela, cada vez que se asome en ti algo gay—.

Así es, cuesta trabajo reconocerla o identificarla cuando proviene de seres queridos pero, aunque emanen de la madre o el padre, son violencia. No importa que lo hagan con la mejor intención: su sobreprotección y terquedad al recalcarnos y demandarnos sus expectativas sobre nuestra vida son VIOLENCIA.

El amor y comprensión materno o paterno no son algo natural, como solemos creer. La gente aprende cuestiones de crianza sobre la marcha y con los ejemplos a su alrededor. En ese sentido, ¿qué podemos esperar cuando el respeto y entendimiento hacia la diversidad sexual no son imperantes en las sociedades? ¿Qué aprendieron tu madre y tu padre sobre homosexualidad? ¿Tuvieron educación sexual? ¿Su religión, costumbres, afinidad política, ambiente laboral, relaciones de parentesco y demás características les permiten amarte y respetarte como eres o reafirman su asco hacia ti?

Independientemente de la respuesta, debes estar consciente de algo: ser madre o padre no significa que siempre se tomarán las mejores decisiones. Pero así como de niños aprendemos sobre límites, corresponde a la figura materna y la paterna hacer lo mismo sobre la vida y decisiones de sus hijos. La violencia nunca debe ser una opción para criar, educar o demostrar cariño.

Un hijo no le pertenece a su madre o padre porque le dieron la vida o lo criaron. Un hijo no es un objeto, una posesión, un títere al cual manipular y jalarle las cuerdas para que haga lo que se le indica. Nadie, ni siquiera quienes nos engendran tienen derecho a discriminarnos, agredirnos o menospreciarnos porque nos atrae alguien del mismo sexo.

martes, 6 de junio de 2017

No ignores la Bifobia





Hoy en día la bisexualidad es una orientación que procuramos no tomar en cuenta, que invisibilizamos al grado de vulnerar a los que la conforman con nuestros prejuicios. 

Es increíble como incluso dentro de la comunidad hoy en día se siga viendo todo este tipo de casos, sobre todo cuando nosotros mismos hemos pasado ene cantidad de veces por el mismo prejuicio por tener una orientación diferente al resto, ¿cuál es la diferencia de ellos a nosotros? 

Por supuesto la respuesta es obvia, ninguna. Investigaciones recientes demuestran que la aversión a los bisexuales se ejerce en incontables sectores sociales. 

Un reporte elaborado por Equality Network, en Reino Unido, indica que muchísimos bisexuales han tenido que experimentar actitudes o comentarios peyorativos (o agresivos) al solicitar algún servicio o atención de carácter social. Esto es sólo una pequeña parte de un cúmulo más amplio de discriminaciones. Lo que comúnmente conocemos como bifobia. 

Y es que aunque parezca que seamos muchos y pesar de nuestros esfuerzos por remediarlo, la intolerancia todavía vive entre nosotros. 

Dicho lo anterior, podemos pensar en una fecha importante, pero poco visible todavía: el Día Internacional de la Bisexualidad, que se celebra anualmente cada 23 de septiembre. Esta fecha celebrada desde 1999 nos demuestra que nuestro rezago social es muy notorio puesto que no han pasado aún ni 20 años desde su conmemoración.




Hay que entender que la homosexualidad es tan limitante como la heterosexualidad deberíamos entender, mínimo analizar la posibilidad de que lo ideal es ser capaces de amar a una mujer o a un hombre, cualquier ser humano que cumpla con eso que buscamos y nos hace felices. 

En mi experiencia como mujer joven abiertamente homosexual tengo que reconocer que los mejores momentos en pareja los he pasado al lado de una mujer bisexual, y es así que justo hoy en este día me pongo a pensar que si no hubiera logrado cambiar mi ideología equivocada de “los azules con los azules, los rosas con los rosas y los morados con los morados” no hubiera logrado encontrar personas realmente invaluables, y que con miedo a ser juzgados, siguen ahí afuera sin ser visibles. 

Así que justamente este día es necesario romper una vez más con el miedo a lo diferente y a lo que nos hace únicos, si es que queremos vivir en un mundo donde el amor no se juzgue ni se castigue, porque si no somos nosotros, ¿entonces quién? Y si no es ahora, ¿hasta cuándo?

Por: Alejandra Díaz

domingo, 19 de junio de 2016

La bifofobia, ¿qué es?, ¿realmente existen personas bisexuales? RELATO DE LA VIDA REAL



Hace unas semanas cuando estuve en casa de mis padres, mi hermanita me preguntó con cara de “no entiendo nada”, que, si a una mujer que todos pensaban que era lesbiana porque la habían visto solo con mujeres, de repente le podría gustar un hombre, le dije: “claro, se llama ser bisexual”, ella dijo: “ah, es que ahora se le insinúa a un amigo mío y él está sacado de onda porque la ve como que solo le gusta estar con mujeres no con hombres”, le volví a decir: “pues sí, eso puede pasar, que a ella le guste él porque le gusten ambos géneros y esas son personas bisexuales, no se enamoran de hombre o mujer, sino de la persona y ya, simple como eso”, mi hermanita la tenía cara de que cómo era posible eso, y bueno, en ella lo entiendo, es una chica muy retraída para su edad que ya no es una chiquilla, pero algo ingenua en cuestiones de relaciones. 


LOS CONFLICTOS QUE CAUSA EN LA SOCIEDAD Y EN LA COMUNIDAD

Pero, lo interesante de esto, es que me hizo pensar que no solo a las personas heterosexuales les causa conflicto intentar entender a las personas bisexuales y que éstas se puedan fijar en hombres y mujeres sin ningún problema, el problema es que por ahí nace la bifobia, por esa terquedad de parte de la sociedad de no querer aceptar o si quiera pensar que existen personas que su preferencia es esa y que, cuando tienen una amistad así, las ponen a raya, quieren que a fuerzas se decidan por un solo género, cuando su preferencia ya está formada: son bisexuales y punto, tal como ellos son heterosexuales ¿y qué sucede? Que aparece la bifobia y nunca más quieren saber de ellos. 




Me encantaría decir que solo es cosa de sociedad heterosexual, pero no, hay una inmensa bifobia en la comunidad LGBTTI, no sé cuántas veces he escuchado decir de una lesbiana que “nada serio con una bisexual”, “las bisexuales solo son para un rato y si me gustan físicamente”, “con ellas nada serio porque no sabes cuándo te dejará por un tipo”, o sea, a nadie se le tiene contento, en la sociedad te juzgan y presionan por definirte y te ven raro, en la comunidad lo mismo y eso es injusto, porque la bisexualidad existe como preferencia, no como un juego, ni como un paso para “definirse” luego de experimentar con hombres y mujeres, ¡nada qué ver! Sobre bisexualidad puedo hablar y decirles mucho porque yo lo soy, únicamente sucedió que aunque me atraían ambos géneros, decidí por mí misma, solo estar con mujeres y actualmente llevo una vida con una sola mujer, hace muchos pero muchos años que dejé de salir con hombres, pero por definición siempre seré bisexual, solo que no lo “ejerzo” por decisión propia y porque estoy muy a gusto amando a una mujer. 


COMO FUE ANTES DE TOMAR DECISIONES Y SIN HABERLE DICHO A CASI NADIE 

Antes de tomar la decisión definitiva de cero hombres en mi vida amorosa, nunca vi como un problema ser bisexual, tal vez porque solo lo sabían mi mejor amiga que igual era bisexual y si acaso una de mis ex y pasaron varios años de ser bisexual activa en muy contadas ocasiones, hasta que me dije ya no quiero, no me imagino qué me hubieran dicho las mujeres con las que anduve o mis amigas de haber sabido que yo fui bisexual activa poco tiempo, pero lo fui, y que lo seguiría siendo, pero sin hombres… sólo por definición. Al decir que fui bisexual activa por poco tiempo, me refiero a que, coqueteaba con hombres y no me molestaba que ellos me “enamoraran”, o que alguno de mis amigos me gustara, no a tener relaciones sexuales con alguno, eso se terminó poco antes de estar por primera vez sexualmente hablando con una mujer, ahí como que algo se me “murió” por los hombres y luego ya vino la decisión de estar con mujeres nada más. 


¿QUÉ SE SIENTE SER BISEXUAL? MI BREVE EXPERIENCIA 

Cuando eres bisexual, se siente tan normal que te guste una mujer por un mes y tal vez meses después un hombre, que no entiendo qué parte no se entiende, esa es nuestra naturaleza, así como las lesbianas o gays, les gusta un día una mujer o un hombre y poco después cambian de persona, lo mismo pasa y es la vida de una persona bi, que te gusten personas… no el “empaque”, al menos así lo viví yo, no decía me gusta una mujer por ser mujer o el día de hoy me gustó un hombre por ser hombre, yo pensaba: esa persona es linda, buena onda, tranquila, interesante, inteligente, se preocupa por mí, es detallista, sensible y muchas otras cosas más, veía cualidades, valores, virtudes y sí, los admiraba, que es parte del proceso de enamoramiento, nunca me puse a pensar: “ay, pero es un tipo, ay, pero es mujer…” no, yo no lo veía así, yo lo veía como: “me gustaría ser la novia de esta persona” y ya, pero, siendo muy selectiva era aún más con los hombres, por eso no pasaba a más que un simple gusto, con las mujeres eh… era otra historia. 


¿CÓMO SON LOS BISEXUALES EN SÍ? 

Sé que tal vez muchos no lo entiendan, y lo comprendo porque ni yo entiendo que a muchos no les quede claro, vaya enredo de palabras, pero las cosas son así: sí, sí existen las personas bisexuales, sí, somos capaces de amar a una sola persona a la vez, no somos una sarta de promiscuos, sí, a veces las personas bisexuales les gustan ambos géneros sin fijarse si es hombre o mujer, se enamoran de la persona y aunque sé igual que hay la creencia de que hay mucha más promiscuidad en bisexuales nah, yo he visto más promiscuidad en otras preferencias sexuales, incluyendo a los bugas, así que esas ideas deben cambiar ya, no más bifobia. 


Los bisexuales existimos, la bisexualidad existe como preferencia válida, ser bisexual, es amar a una persona por lo que es, no por ser hombre o mujer, para los bisexuales no hay etiquetas, hay personas en quienes se fijan por su manera de ser, así que los gustos y sentimientos son muy reales y genuinos porque para que alguien les guste, tiene que ser porque se toman el tiempo de conocer a esa persona que les gusta a fondo, no, no somos perfectos, pero ¿quién lo es?, nadie y ante todo el respeto, ya mucho tenemos con el rechazo de la sociedad como para encima, ser rechazados en la comunidad LGBTTTI, ya hay que empezar de una vez a tolerar y saber respetar, y si no te gusta que tu amiga o amigo sea bisexual aléjate porque no le haces ningún bien y estás siendo bifóbico, un buen amigo es quien no juzga ni presiona para que te decidas por un género, sino que sabe respetarte así como tú respetas sus preferencias. 

Skylar

martes, 14 de junio de 2016

Mi vivencia lesbofóbica por parte de una lesbiana, ¡el colmo!, RELATO DE LA VIDA REAL

YA BASTA DE LESBOFOBIA, BIFOBIA, HOMOFOBIA POR PARTE DE PERSONAS QUE PERTENECEN A LA MISMA COMUNIDAD, ¡ES EL COLMO!


Y con estos últimos acontecimientos desagradables de homofobia pura y estúpida, me puse a recordar si yo alguna vez fui discriminada en algún lugar, por alguna persona y resulta que sí, fue en un restaurante que tenía fama de lésbico y gay donde la dueña era una lesbiana conocida en mi ciudad, y omitiré su patético nombre sólo porque no quiero hacerle promoción a la pesudo-cantante de poca monta que por cierto, fracasó con su mentado restaurante, me pregunto: ¿por qué sería?, ah sí, porque ella en su afán de captar todo tipo de clientela, no consideraba su lugar como parte de la comunidad LGBTTI, aunque todos los de la ciudad sepan que ella es lesbiana y su espacio lleno de mujeres... pero bueno, vamos a la vivencia.


LA VIVENCIA

Pues bien, a mi novia y a mí, nos dijeron de este lugar liderado por esta persona y pensamos tal vez de manera ilusoria que siendo ella la dueña, su restaurante iba dirigido a personas de la comunidad LGBTTI, pero qué equivocadas estábamos, y bueno, que pedimos buenos platillos nada baratos y algo para beber, el caso es que siendo de noche, mi ex novia y yo nos pusimos tantito románticas, ya que todas las mesas estaban llenas de mujeres obviamente lesbianas o bisexuales, así que no le vimos nada de malo a ser cariñosas, tampoco exageremos, solo fueron un par de caricias y besitos, nada del otro mundo, y todo iba bien hasta que empecé a sentir una mirada fija en nosotras desde la mesa donde estaba la señora dueña y sus "amigas..."


"ESTE NO ES UN RESTAURANTE GAY"

Y a mitad de estar degustando los platillos, se acercó una de esas amigas, porque la señora famosa no tuvo la cara ni las faldas para ir ella misma, a decirnos lo siguiente: "este, no es un restaurante "gay".... o sea, era la indirecta bien directa de decir: "no se comporten como pareja", esto nos enojó bastante a mi ex novia y a mí, que casi ahí mismo le lanzábamos un par de billetes y nos retiraríamos, pero quisimos ser lo educadas que ella y sus amiguitas no fueron, y nos retiramos tranquilamente, sin antes decir: jajajaja si no es gay, qué mal disimulan porque todo el restaurante estaba lleno únicamente de mujeres obviamente lesbianas, bisexuales... ¡qué irónico, lesbofobia venida de una propia mujer lesbiana!, una podría creer que esas cosas no pasarían, pero pasan y me pasó a mí y jamás lo había dicho a nadie, no sé por qué, tal vez porque no me importó mucho el hecho que una tonta conocida y famosilla en mi rancho, hiciera estas cosas a sus propias clientes, pero ok, que su proyecto, quizás no le funcionó por su también conocido mal carácter y fama de ser grosera que no me la creía hasta que lo viví.


LO QUE AHÍ PASÓ FUE DISCRIMINACIÓN, INTOLERANCIA Y GROSERÍA

Lo que esta señora, me imagino ya en sus 60's no sabe ni supo, es que la acción que hizo contra nosotras, primero era una grosería, segundo es discriminación, tercera: lesbofobia y homofobia, así como intolerancia y ser una payasa, si no quería que sus clientes fueran lesbianas o bisexuales, hubiera puesto su letrero de: "Nos reservamos el derecho de admisión", lo cual tampoco es legal hablando de discriminación.


LA DIFERENCIA ENTRE OTROS LUGARES QUE SIN SER DIRIGIDOS A LA COMUNIDAD SE COMPORTAN DE MANERA EDUCADA

Qué diferente es del Df, donde en todos los lugares donde mi novia y yo fuimos, había un letrero en la puerta donde decía: Este establecimiento no discrimina por género, orientación sexual, raza o discapacidad", pero como ya ven, no todas las lesbianas son inteligentes, si esa persona lo hubiera sido, hubiera captado más gente de la comunidad y muchas recomendaciones mías que en ese momento por cierto, yo tenía mi comunidad de chicas Lesbianas y bisexuales, y a las que eran de mi ciudad o fueran a visitar, ahí si les recomendé nunca ir a ese restaurante y créanme, más de 3,300 mujeres lo leyeron y evitaron ir ahí y no fue venganza, fue advertencia porque yo no quería que las discriminaran, dejé que esa señora se siguiera divirtiendo con sus amigas y comensales no lesbianas ni bisexuales solo por un par de meses, ya que cerraron sin dar motivos.


ASÍ COMIENZAN LOS ODIOS Y LUEGO, CRÍMENES DE ODIO

Y por este tipo situaciones por parte de pseudo-personas que claramente pertenecen a la comunidad LGBTTI, es que empieza a crecer el odio, porque discriminación, homofobia e intolerancia ya la había, lo bueno, es que, ahora que pasaron 10 años, las cosas han cambiado y muchas personas que se han animado a abrir lugares dirigidos a la comunidad LGBTTI, les va muy bien, lugares como cafés, galerías de arte, antros, bares en fin, qué poca visión de esta señora, que, por si no lo sabe, la comunidad LGBTTI, es una de las llamadas "minorías" que más dinero tiene para gastar, ya que no muchas tienen hijos, pero bueno, aquí queda mi testimonio ante el terrible acontecimiento de hace un par de días.

Si se preguntan de dónde nace el odio: de la ignorancia, intolerancia y claro, homofobia, bifobia y lesbofobia, no les demos el gusto a esas personas y vayamos con la cabeza muy en alto y sin miedos, que por un incidente, no me morí, pero otros como los de hace unos días sí, por esas causas y más.

Skylar