En términos muy simples entendemos bisexualidad como la capacidad de una persona de poder establecer relaciones sexuales y/o afectivas tanto con personas de tu mismo sexo como del opuesto. La pansexualidad, en cambio, se define como la capacidad de una persona de sentir atracción sexual o afectiva hacia otras personas independientemente de su género.
Considero que lo primero que hay que entender es que la bisexualidad es un concepto más antiguo. Cierto es que nace en una época donde el binarismo de género hombre y mujer estaba mucho más arraigado que en la actualidad. Si bien es cierto que el concepto ha evolucionado con la sociedad y la revolución de lo no binario (y que seguramente hay muchísimxs bisexuales que salen del paradigma de lo binario), no podemos negar que hubo y sigue habiendo muchísimas opresiones dentro de la propia comunidad LGTB+ y lo pansex surge como una respuesta al modelo segregacionista dentro de la comunidad y donde entran muchísimas de las identidades que hoy agrupamos en el “+”.
Seguramente, detrás de esta respuesta había cierta homofobia y bifobia internalizada pero en la universidad descubrí en las teorías queer una serie de movimientos que cuestionaban el género desde sus raíces más profundas, abogando por una sociedad que pueda trascender de definir a las personas y sus comportamientos por sus características sexuales y que desde mi perspectiva trasciende lo “LGBTQIA…”. Pronto me sentí identificado.










