Nancy Cárdenas podría considerarse la madre de la revolución LGTB de México. Era originaria de Coahuila, donde nación en 1934. Amante de la literatura y el teatro, escritora y actriz, doctora en letras y locutora, Nancy publicó en 1960 su primera obra "El cántaro seco", lo que supuso el inicio de una meteórica carrera. Su éxito lo usó para hacer activismo y motivar la primera marcha LGTB en la Plaza de las Tres Culturas.
Llegó a tener mucha influencia en el mundo de la cultura desde su posición de Jefa de Producción de Radio Universidad y coordinadora del Cine Club de la Universidad Autónoma de México, la UNAM. Montó una obra gay titulada "Los chicos de la banda" y creó el Frente de Liberación Homosexual, amparado en el movimiento estudiantil del momento. Consiguió presentar su obra años después, en 1974, lo que tardó en esquivar la censura.
El asunto LGTB llegó a todos los televidentes del país en el programa de televisión 24 horas, conversando sobre la violencia y la opresión del estado con el conductor Jacobo Zabludovsky. Nancy aprovechó la ocasión para señalar la inmensa caza de brujas que sufría la comunidad LGTB, el acoso del psicoanálisis y la psiquiatría a la homosexualidad, y declaró públicamente que era lesbiana. Primera vez que pasaba algo así en una televisión mexicana.
Nancy declaró que desde entonces dejaron de llamarla para darle trabajo, lo cual activo todavía más su activismo y denuncia social, tanto LGTB como feminista. Escribió el Manifiesto en Defensa de los Homosexuales de México en 1975 junto a tres compañeros y, aunque no llegó a los medios multitudinarios, porque fue vetado, supuso un gran paso para el colectivo.
Esta es la historia de una mujer que debería haber pasado a la historia con más relevancia. Y es que no todas las revoluciones han sido Stonewall ni están en EEUU. Hay muchos Stonewall y muchas Marsha P.Johnson a lo largo del globo.