![]() |
| APRENDE A SER LIBRE...Y SER FELIZ |
¿Alguna vez te has visto envuelt@ en una relación enfermiza de la cual no puedes salir? ¿Te cuesta trabajo decir NO a tus amistades o a tus familiares?
Tal vez creas que es normal depender de los demás cuando son personas importantes para ti, pero déjame decirte que la codependencia no es normal. Se trata de un trastorno, lamentablemente muy común hoy en día.
El/la codependiente pierde la conexión con lo que siente, necesita y desea, para dedicarse a los demás. Se podría definir también como una especie de adicción a la familia o a la pareja.
Es común que el/la dependiente se sienta responsable por el estado de ánimo, los problemas y las conductas de los otros; generalmente cae en patrones de comportamiento disfuncionales que se vuelven repetitivos, los cuales causan frustración si no se logra el objetivo principal, que para ellos es obtener la aceptación de los demás.
¿Qué es lo que genera la codependencia?
Las personas más propensas a desarrollar este trastorno son las que vivieron reprimidas por sus padres, las que fueron víctimas de maltrato o abandono en la infancia, e incluso los que crecieron con algún pariente adicto a sustancias como el alcohol o los narcóticos.
Los síntomas de la codependencia son:
● Perfeccionismo
● Ponen su felicidad en manos de otra persona
● Culpa excesiva o vergüenza tóxica (los puede llevar a paralizarse)
● Problemas de autoestima
● Obsesión por controlar la conducta de los demás (celos enfermizos)
● Ataques depresivos intensos y frecuentes
● Dificultad para mantener relaciones íntimas de manera saludable
Si tienes más de dos de estos síntomas te sugiero realizar los siguientes ajustes. Recuerda siempre que todo cambio es paulatino y lo principal es que tengas mucha paciencia.
Aprende a cuidar de ti mism@. Para ser independiente es necesario reestructurar tu propia rutina y hacerte completamente responsable de tus preocupaciones; recuerda que en una relación afectiva sana lo único que podemos controlar es lo propio.
Te comparto las palabras del neuropsiquiatra Fritz Perls, que te harán olvidar tu necesidad de complacer a otros:
“Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas. Tú no estás en este mundo para cumplir las mías. Tú eres Tú. Yo soy Yo. Si en algún momento o en algún punto nos encontramos, será maravilloso. Si no, no puede remediarse.”
Lo único que puedes controlar son tus acciones, no las de otros. La clave es estar en paz y en armonía contigo mismo, para contagiar esa alegría al resto. Para hacer felices a los demás hay que ser felices solos.
